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NO TEMAS; CREE SOLAMENTE - por el Élder Jeffrey R. Holland

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  Dirijo mis palabras hoy a los jóvenes de la Iglesia, es decir, a todos los que tengan la edad del presidente Russell M. Nelson o menos. Rara vez utilizo imágenes, pero no puedo resistirme a compartir esta. Esta súplica proviene de mi amiga de ocho años, Marin Arnold, escrita cuando ella tenía siete. Les traduciré su egipcio reformado: Querido obispo: La cofre general fue Aburrida ¿por que tenemos ke azerlo? dime por que Atantemente, Marin Arnold 1 . Pues, Marin, el discurso que voy a dar ahora sin duda te decepcionará de nuevo, pero cuando escribas a tu obispo para quejarte, es importante que le digas que me llamo “Kearon, élder Patrick Kearon”. Durante casi dos años, una pandemia de proporciones bíblicas ha cubierto nuestro planeta, y aunque esa plaga detuvo obviamente casi toda la vida social, no paró la brutalidad, la violencia y la cruel agresión en el ámbito político, nacional o internacional. Por si eso fuera poco, seguimos afrontando retos sociales y cult

PERO NO LES HICIMOS CASO - por el Élder David A. Bednar

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  Mi esposa, Susan, nuestros tres hijos y sus esposas, todos nuestros nietos y el élder Quentin L. Cook, mi compañero de asiento en el Cuórum de los Doce desde hace casi quince años, pueden atestiguar sin reparo que no canto bien. Sin embargo, a pesar de mi falta de talento musical, me encanta entonar los himnos de la Restauración. La combinación de sus letras inspiradas y su majestuosa música me ayuda a aprender los principios básicos del Evangelio y conmueve mi alma. Un himno que ha bendecido mi vida de manera notable es “Trabajemos hoy en la obra”. Recientemente he estado meditando y aprendiendo sobre una frase específica del estribillo de este himno [en inglés]: “ No haremos caso  a lo que digan los inicuos; seguiremos solo al Señor” 1 . No haremos caso . Al cantar “Trabajemos hoy en la obra”, a menudo pienso en las personas de la visión de Lehi que avanzaban por el sendero que conducía al árbol de la vida, no solo “asidos” 2 , sino “asidos constantemente a la barra de hierro, hast

EL AMOR DIVINO EN EL PLAN DEL PADRE - Por el presidente Dallin H. Oaks

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El plan del Evangelio demuestra el amor de nuestro Padre Celestial por todos Sus hijos. Para comprender esto, debemos tratar de entender Su plan y Sus mandamientos. Él ama tanto a Sus hijos que dio a Su Hijo Unigénito, Jesucristo, para que fuera nuestro Salvador y Redentor, para que sufriera y muriera por nosotros. En la restaurada Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días gozamos de una comprensión única del plan de nuestro Padre Celestial. Esto nos brinda una perspectiva diferente del propósito de la vida terrenal, del juicio divino que le sigue y del glorioso destino final de todos los hijos de Dios. Los amo, mis hermanos y hermanas. Amo a todos los hijos de Dios. Cuando a Jesús le preguntaron: “¿[C]uál es el gran mandamiento de la ley?”, Él enseñó que amar a Dios y amar al prójimo son los primeros grandes mandamientos de Dios 1 . Esos mandamientos son los primeros porque nos invitan a crecer espiritualmente buscando imitar el mismo amor de Dios por nosotros. Desearía